El Príncipe de Persia: Las Arenas del Tiempo (2010)
Título Original: Prince of Persia: The Sands of Time
Género: Acción, Aventura, Comedia, Drama, Fantasía
Fecha de Lanzamiento: 2010-05-28 Ver otros estrenos de Mayo 2010
Basada en el popular videojuego de Jordan Mechner. Ell hijo del Rey Sharaman, el Príncipe de Persia, derrota al todopoderoso Maharajá de la India en una gran batalla. Tras la victoria llegó el saqueo de sus posesiones. Y entre ellas, tomaron algunos objetos misteriosos: una daga y un reloj de are...
Basada en el popular videojuego de Jordan Mechner. Ell hijo del Rey Sharaman, el Príncipe de Persia, derrota al todopoderoso Maharajá de la India en una gran batalla. Tras la victoria llegó el saqueo de sus posesiones. Y entre ellas, tomaron algunos objetos misteriosos: una daga y un reloj de arena. Además de ello, capturaron a la bella hija del Maharajá. Un traidor del reino del Maharahá, y que ayudó al Príncipe en su conquista, engaña a éste para que rompa el misterioso reloj de arena. Desde ese momento se desatarán las temidas "arenas del tiempo".
Director: Mike Newell
Protagonistas: Gemma Arterton, Ben Kingsley, Alfred Molina, Jake Gyllenhaal
Productor: Jerry Bruckheimer
Guionista: Boaz Yakin, Jordan Mechner
Música: Harry Gregson-Williams
Trepidante, espectacular, entretenida, son algunos de los adjetivos que engloba El príncipe de Persia. Las arenas del tiempo (EU, 2010) en el que cabe aventura, drama, humor y romance, según la eficaz fórmula de la Casa Disney, bajo la mira del habilidoso Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe y La leyenda del tesoro perdido y más). Todo ello a partir del exitoso videojuego homónimo, incluyendo características importantes como la demostración de parkour con acróbatas que escalan paredes, capaces de realizar impresionantes saltos, así como el asunto de retroceder en el tiempo. No obstante, además de respetar al fan del juego, se ha enfatizado en una historia de acción digerible para todo público, con referencias que van de aquellos acrobáticos relatos protagonizados por Douglas Fairbanks, Errol Flynn o Burt Lancaster en el Hollywood dorado (La marca del Zorro, Capitán Sangre, El halcón y la flecha), a sagas de espectáculo épico al estilo de La Momia, El Rey Escorpión, I Leer más Trepidante, espectacular, entretenida, son algunos de los adjetivos que engloba El príncipe de Persia. Las arenas del tiempo (EU, 2010) en el que cabe aventura, drama, humor y romance, según la eficaz fórmula de la Casa Disney, bajo la mira del habilidoso Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe y La leyenda del tesoro perdido y más). Todo ello a partir del exitoso videojuego homónimo, incluyendo características importantes como la demostración de parkour con acróbatas que escalan paredes, capaces de realizar impresionantes saltos, así como el asunto de retroceder en el tiempo. No obstante, además de respetar al fan del juego, se ha enfatizado en una historia de acción digerible para todo público, con referencias que van de aquellos acrobáticos relatos protagonizados por Douglas Fairbanks, Errol Flynn o Burt Lancaster en el Hollywood dorado (La marca del Zorro, Capitán Sangre, El halcón y la flecha), a sagas de espectáculo épico al estilo de La Momia, El Rey Escorpión, Indiana Jones o las citadas correrías de Jack Sparrow. En ese sentido, El príncipe de Persia se coloca como una de las mejores adaptaciones del videojuego a la pantalla, por encima de otras buenas versiones como Silent Hill, Resident Evil o Tomb Raider, en un ambiente exótico y enigmático como la Persia medieval. Ahí, el huérfano Dastan (Gyllenhaal), adoptado por un rey cuando niño y criado como príncipe, provocará envidias y malentendidos entre los hijos legítimos. A su vez, unirá fuerzas con Tamina (la guapa Arterton), una princesa rival, para detener a Nizam (Kingsley), traidor al monarca y empeñado en controlar la misteriosa daga que desata las arenas del tiempo. Pese al exceso de efectos digitales hacia el final, impera una buena dosis de acción y de humor en esa relación de desconfianza inicial entre el héroe y la princesa y lo mismo ocurre con el Sheik Amar que encarna Alfred Molina en una buena faceta cómica. Impresionantes las secuencias de combate físico a cargo de los assasins y del protagonista con sus ágiles e increíbles saltos y piruetas, al igual que las tomas y huidas de las fortalezas sitiadas. El realizador Mike Newell (Donnie Brasco, Harry Potter IV), consigue encadenar con buen pulso y ritmo su relato, adornado con la bella banda sonora de Harry Gregson-Williams.
Fuente: Reforma - R. Aviña Radio Tu Vox - Carlos Sarmiento
El Príncipe de Persia no sólo es una historia de videojuego llevada a la pantalla grande, sino es un filme que cautiva y cumple con las expectativas no sólo de los seguidores del videojuego, sino de cualquier asistente a la proyección cinematográfica. Y es que la monarquía que argumenta la his toria del filme, no pudo elegir mejor elenco para desarrollar la trama de un videojuego que nació a finales de los 80’s y principios de los 90’s. Y es que los proyectos de Jerry Bruckheimer, como productor (Días de Trueno con Tom Cruise y Enémigo Público con Will Smith) son intenciones distintas de acción, pero indudablemente, “El Príncipe de Persia” viene a consolidarlo como el proyecto diferente -avalado por Disney-, pero que sobre todo consolida a Mike Newell como director, ya que su pésimo trabajo anterior en “El amor en los tiempos del cólera”, deja mucho que desear en la pantalla o cómo un Harry Potter que solo se convierte en una cinta más del joven mago.
Si Leer más El Príncipe de Persia no sólo es una historia de videojuego llevada a la pantalla grande, sino es un filme que cautiva y cumple con las expectativas no sólo de los seguidores del videojuego, sino de cualquier asistente a la proyección cinematográfica. Y es que la monarquía que argumenta la his toria del filme, no pudo elegir mejor elenco para desarrollar la trama de un videojuego que nació a finales de los 80’s y principios de los 90’s. Y es que los proyectos de Jerry Bruckheimer, como productor (Días de Trueno con Tom Cruise y Enémigo Público con Will Smith) son intenciones distintas de acción, pero indudablemente, “El Príncipe de Persia” viene a consolidarlo como el proyecto diferente -avalado por Disney-, pero que sobre todo consolida a Mike Newell como director, ya que su pésimo trabajo anterior en “El amor en los tiempos del cólera”, deja mucho que desear en la pantalla o cómo un Harry Potter que solo se convierte en una cinta más del joven mago.
Si Persia tuviera un príncipe, sin duda sería Jake Gyllenhal, aunque no es el mejor, el joven ha destacado por sus buenas actuaciones en Brothers, Soldado Anónimo, El Secreto de la montaña, entre otras, pero sin duda “El Príncipe…” viene a cambiarle la vida para consagrarlo como un personaje taquillero, que me atrevería a compararlo como el nuevo Indiana Jones de la era “twitter o facebook”. Y aunque “El príncipe…” puede caer para muchos como en un cinta más, una película palomera, para los que saben de cine y los fans del videojuego, saben que cumple con los requisitos de una buena cinta. Y es que a pesar de ser una cinta de ciencia ficción, el filme logra convencer como una buena historia, que además de entretener, tiene una buena fotografía, un buen elenco, buenas secuencias, buenas secuencias de acción, buenas peleas, pero sobre todo buenos efectos especiales, con una edición, tanto visual, como de sonido, que se convierte en los mejores filmes fantásticos o de videojuegos, que trae Disney. En el elenco también participan Gemma Arterton que aunque no es tan reconocida, se le recuerda por Furia de Titanes y Rock’n Rola; Ben Kingsley –quien ya tiene bastante carrera consolidada-, pero sin duda la mejor actuación es de Alfred Molina, donde aparece como un “bandido del desierto”, irreconocible, pero bastante amigable-cómico, un personaje que necesita y da ese toque especial a la cinta, como en toda película de aventura.
A pesar de que la cinta está llena de ataques, combates y situaciones de ciencia ficción, que combina las secuencias de acción y espadazos, no cae en una película sangrienta, sino más bien en una aventura bien contada por Disney, que puede disfrutar toda la familia.
CINETEANDO. Todos los miércoles de 6 a 7 de la tarde por www.radiotuvox.com
Fuente: Radio Tu Vox - Carlos Sarmiento Cine Premiere - M. C. Albarrán
Quizá la manera más concisa de definir la cinta sería como entretenida, sin embargo, sí es importante resaltar que es más que sólo eso. En el vasto acervo de películas inspiradas en videojuegos, jamás ha habido una que resulte verdaderamente exitosa (ni en crítica ni en taquilla); es, de hecho, una especie de terreno maldito para el celuloide. Al ver que el Rey Midas de Hollywood, Jerry Bruckheimer –aquél astuto productor que transformó una atracción de Disney en una de las trilogías (próximamente tetralogía) más exitosas de todos los tiempos–, estaba involucrado en la producción, y que el visionario creador del videojuego, Jordan Mechner –ése de ocho bits que se jugaba en PC allá por 1989– también formaba parte del equipo como asesor y nunca retiro su nombre del proyecto, las expectativas aumentaron. Y podemos gratamente decir que se cumplieron.
Uno de los elementos más sobresalientes es la fidelidad lograda en la adaptación del videojuego (está inspi Leer más Quizá la manera más concisa de definir la cinta sería como entretenida, sin embargo, sí es importante resaltar que es más que sólo eso. En el vasto acervo de películas inspiradas en videojuegos, jamás ha habido una que resulte verdaderamente exitosa (ni en crítica ni en taquilla); es, de hecho, una especie de terreno maldito para el celuloide. Al ver que el Rey Midas de Hollywood, Jerry Bruckheimer –aquél astuto productor que transformó una atracción de Disney en una de las trilogías (próximamente tetralogía) más exitosas de todos los tiempos–, estaba involucrado en la producción, y que el visionario creador del videojuego, Jordan Mechner –ése de ocho bits que se jugaba en PC allá por 1989– también formaba parte del equipo como asesor y nunca retiro su nombre del proyecto, las expectativas aumentaron. Y podemos gratamente decir que se cumplieron.
Uno de los elementos más sobresalientes es la fidelidad lograda en la adaptación del videojuego (está inspirada, específicamente, en el interactivo lanzado en 2003 con el subtítulo “Las arenas del tiempo”). Desde los movimientos de cámara, hasta la personalidad de los protagonistas y, sobre todo, una serie de nods que los aficionados disfrutarán. El uso de sombras y los movimientos de Dastan (con stunts muy cuidados) remiten de inmediato al juego, al igual que la música (digno score de Harry Gregson-Williams, que quizá peca de repetitivo), que nos posiciona directamente en el contexto exótico en el que se sitúa esta historia.
El ritmo de la cinta es ideal: la acción nunca cesa, y en ningún momento se siente que hace falta que “pase algo”. Los efectos visuales son, en su mayoría, limpios y cuidados, particularmente los escenarios, haciendo mención especial al palacio en la ciudad de Alamant. Sin embargo, sí pecan de extremadamente digitales en las escenas climáticas. Quizá su mayor pero sea un Ben Kingley demasiado acartonado y plano, que parece ser un problema tanto de dirección como de guión en cuanto a la creación de su personaje.
En conclusión, El Príncipe de Persia es un blockbuster palomero con un “algo más” que dejará a audiencias de todas edades con un buen sabor de boca y dos horas de diversión frente a la pantalla.
–Mary Carmen Albarrán
Fuente: Cine Premiere - M. C. Albarrán